Familias

• Comunicar sus impresiones al familiar sin actitud de crítica.

• Proponer visita al pediatra/medico de la familia.

• Ayudarle a reflexionar.

• Cuidar la alimentación familiar.

• Realizar al menos una comida diaria en familia.

• No forzar a comer, sugerir, animar.

• Reforzar cualquier cambio o progreso en su conducta.

• No ridiculizar ni avergonzar.

• No amenazar.

• Favorecer la comunicación con el hijo/hija. Permitir que expresen sus sentimientos,
ideas y miedos.


Fuente: Dr. Oriol Lafau Marchena. Coordinador de Dispositivos de Salud Mental
Infanto-Juvenil de Baleares. Ib-Salut. María Carrera. Psicóloga Clínica. Unidad de los Trastornos de la Conducta Alimentaria. Hospital Universitario de Son Dureta. Ignacio Rosillo. Psicólogo