Guía

La mayoría de los padres de pacientes afectos de un trastorno de la conducta alimentaria (TCA), precisan desde un primer momento del tratamiento comprensión, apoyo y seguridad. Es necesario crear un clima de confianza que permita implicar a la familia en como va a ser el tratamiento. Paralelamente a esta labor, el profesional va realizando un trabajo de investigación sobre el sistema familiar y busca contextualizar el trastorno dentro de éste.

En la primera toma de contacto es necesario identificar los problemas más importantes para la familia, no y sólo los aspectos puramente alimentarios, también aquellas otras áreas que puedan percibirse como problemáticas (agresividad verbal o física, dificultades académicas, problemas de pareja, problemas de comunicación, reparto de roles…). Es importante tener en cuenta que aquello que puede resultar un problema para un miembro de la familia puede no serlo para otro, no siendo infrecuente encontrarnos incluso que el trastorno alimentario no es visto como un problema por la paciente , es lo que se llama falta de conciencia de enfermedad.

La entrevista familiar se inicia con preguntas abiertas del tipo: ¿qué?, ¿cuál?, ¿por qué?, ¿cuándo?, ¿quién?, ¿cómo?

En una segunda etapa de la entrevista familiar, pasa por centrarnos en el tema alimentario. Para ello, y cómo ya tenemos cierta información con lo anteriormente expuesto, podemos pedir un recordatorio alimentario de 24 horas y la historia de la enfermedad:

• Orden de las comidas

• Horario habitual de comidas

• Lugar en que se desarrolla la comida

• ¿Con quién se realizan estas comidas?

• ¿De qué forma?

• ¿Quién colabora y en qué?

En la historia alimentaria, nos interesa saber:

• Objetivo: Conocer cómo, dónde, con quién, cuándo y cuánto come

• Hábitos alimentarios: personales y familiares

• Antecedentes

• Actividad física

• Historia ponderal (pesos máximos, mínimos y habitual, cambios de peso, infancia,…)

• Historia de los hábitos alimentarios

• Restricción alimentaria, atracones, vómitos, laxantes, drogas, alcohol,…

• Automedicación

• Nivel calórico global de la ingesta habitual

• Aporte de nutrientes

• Ritmo alimentario

• Alimentos rechazados o intolerantes

• Detectar la existencia de técnicas compensatorias

• Evolución de los hábitos en el tiempo